Procedimientos Concursales

Ante situaciones de insolvencia en la que no se puede hacer frente a la totalidad de los pagos que se adeuda, el procedimiento legal que se origina se denomina Concurso de Acreedores.

 

El Concurso Voluntario de Acreedores es una opción a valorar cuando la empresa se encuentra en situaciones de falta de liquidez y no puede afrontar en ese momento el pago de sus deudas, ya que les permite congelar el pago de los créditos.

 

Aunque es una figura jurídica que tradicionalmente despierta desconfianza, el concurso de acreedores ofrece importantes ventajas a la empresa ya que permite continuar con la actividad empresarial, en aquellas entidades que se consideren viables. Además ofrece protección al empresario tratando de evitar que incurran en una responsabilidad que pueda  alcanzar a sus bienes propios o  incluso, y aún más grave,  puedan ser acusados de un delito de insolvencia culpable.

 

Además, la Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal, revisada por la Ley 38/2011, de 10 de octubre, establece el deber del empresario de solicitar Concurso Voluntario de Acreedores cuando hubiera conocido o debido conocer su estado de insolvencia. El incumplimiento de este deber no es un hecho ilícito en sí, ni implica que se vaya a declarar necesariamente el Concurso Culpable, pero en muchos casos la no comunicación es considerado como un indicio de que la insolvencia ha sido ocultada e incluso provocada.

 

La preparación de la documentación necesaria para solicitar este procedimiento resulta una tarea además de tediosa, complicada y minuciosa.

 

CYGNUS Asesoría Integral ofrece sus servicios para ayudarle en la preparación de este procedimiento concursal.